Cerezos en flor:
¿De qué hablamos exactamente?

El florecimiento del cerezo es un evento ligado de manera muy íntima a la cultura japonesa. Cada primavera, desde marzo hasta mayo, las distintas especies de prunus inician la apertura de sus flores rosadas y marcan el comienzo de la migración de los japoneses a los parques del país con el fin de admirar su belleza.
- Kanji: 桜
- Hiragana:さくら
- Traducción: flor de cerezo
Contexto histórico

El sakura como acontecimiento lúdico data de mucho después, del periodo Nara (710-784 d.C). Los nobles de todo Japón, influenciados por la tradición china de contemplar las flores de ciruelo durante la dinastía Tang, tomaron por costumbre acudir a contemplar el florecimiento del cerezo debido a su gran atractivo visual.
Ellos fueron los primeros que acuñaron el término Hanami (花見), que traduciríamos como mirar las flores (見, み, mi-> mirar; 花, はな, hana-> flor).

Más adelante, ya durante el periodo Heian (794-1185 d.C), comienza el verdadero punto de inflexión del Sakura como evento social. El emperador Saga impulsó el Hanami en el imperio llevando a cabo distintas celebraciones al arrullo de estos árboles en flor durante su gobierno en la ciudad Heiankyou , la actual Kioto.
Los japoneses, atraídos por las referencias a la flor del cerezo en los haikus de la época y, sobre todo, en el clásico (la novela de Genji, considerada por muchos como la primera novela escrita de la historia), comienzan a abrazar la costumbre e incluirla en su calendario anual.

El periodo Edo (1600-1867 d.C) terminó de globalizar el sakura como fenómeno social y cultural en el territorio japonés. Los emperadores comenzaron a poblar de cerezos los parques de las más importantes ciudades del imperio.
Lugares como el parque Ueno en Tokio, donde Tokugawa Ierasu mandó contruir todo un camino de cerezos que llevaran hasta el templo Tōeizan Kan’ei-ji Endon-in, o las orillas del río Sumida a la altura de Azumabashi, donde Tokugawa Yoshimune ordenó crear un bulevar específico para la admiración de tan bellos árboles, permitiendo que las clases populares pudieran participar de lleno en las celebraciones del Hanami durante la primavera.

Simbología, importancia e influencia
El impacto que ha supuesto el sakura para la sociedad japonesa contiene un gran número de connotaciones, así como una variedad muy amplia de simbolismos.
Muchos aseguran que, debido a su brevedad, encarna lo efímero de la existencia, la vida y la muerte, así como la belleza y su fugacidad.
No en vano, el sakura y la caída de los pétalos de cerezo han sido siempre iconos por excelencia de los samuráis y representa como nadie el camino del bushido (camino del guerrero). Decían que las flores al desprenderse en forma de hanafubuki (lluvia de pétalos) eran originalmente blancas pero se teñían de rosa con la sangre de todos aquellos samuráis caídos en combate.
Es más, la relación entre el sakura y la batalla tuvo su momento más oscuro durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando el imperio japonés formó los escuadrones suicidas durante el año 1944, algunas de las unidades militares recibían nombres relacionados con los cerezos en flor (Hatsuzakura-tai, Wakazakura-tai, yamazakura-tai…). Para más inri, los soldados kamikazes marcaban sus aviones con dicho emblema porque morían como hermosos pétalos de cerezo para el emperador.
Por su relación intrínseca con la transitoriedad de la belleza y el ciclo cambiante de las estaciones, la influencia del sakura ha sido más que reseñable en la literatura y pintura nipona. Incluso hasta el punto de ser un reflejo característico de las costumbres y tradiciones del país del sol naciente. Un buen ejemplo serían los haikus del poeta Basho Matsuo, que durante el periodo Edo recorría Japón escribiendo poemas sobre sus parajes:
Flores de cerezo
¿Por qué la prisa
para irse tan pronto?
O algunos de los cuadros en los que Hiroshige Utagawa inmortalizaba paisajes repletos de cerezos en flor:
El sakura como concepto no ha perdido un ápice de relevancia en la actualidad. Se entremezcla con las disciplinas artísticas contemporáneas y añade matices modernos a los cerezos en flor como icono de identidad cultural japonesa.
No es para nada extraño encontrar personajes entre tus animes favoritos con una paleta de colores similar a las que ofrece la flor del cerezo o referencias directas a la misma en sus propios nombres, como el personaje de Sakura Haruno, del conocido manga de Masashi Kishimoto Naruto, donde Haruno, además, significa “campo de primavera”, o los vestidos de Sakura Kinomoto en el popular manga de CLAMP Card Captor Sakura.
Para más inri, incluso existe espacio en este medio para que los protagonistas de los animes guarden sus espadas durante un instante y decidan montar un picnic mientras observan los cerezos en flor, como en el tercer episodio de la conocida serie Sword Art Online.
Incluso las referencias a la flor de cerezo en la música contemporánea japonesa no son una mera anécdota y ya sea en sus videoclips o en el contenido de las letras se pueden descubrir alusiones al sakura. Un ejemplo muy llamativo, incluso, puede ser el de la banda de rock Cherryblossom, cuya mención al cerezo en flor se incluyó de manera directa en el nombre de la formación.
La importancia del sakura en la cultura japonesa abarca tantos ámbitos y tiene una significación tan grande en el sentir de su población que la flor de cerezo es a su vez la flor nacional y emblema indiscutible de Japón.
